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2008: Maria Kanellis.
 Imagenes como esta serán extrañadas por los fanáticos.
Vince nos dio un duro golpe. Muchos fanáticos de la lucha libre sintieron la pegada donde más les duele, y no era de esperarse otra cosa pues ahora ya no habrá una diva de la WWE en la portada de Playboy. La razón fue el cambio de rumbo que quiere tener la empresa de los McMahon para apostar por un producto familiar. Hace mucho, en 1999, la WWE y Playboy hicieron historia al presentar a la campeona femenina, Sable (Rena Mero), en la portada de la revista más grande del entretenimiento masculino. Era lógico que luego de ver siempre luchar dentro del ring a una mujer de tremendos atributos con trajes pegaditos y diminutos, los fans quieran ver más de sus divas.
La conexión entre la más grande empresa de la lucha libre y la más grande empresa del entretenimiento para hombres dio buenos frutos. Luego de Sable la WWE envió a su referente femenino más grande, quizá la diva con la que más de uno a tenido sueños o pesadillas: Chyna. La gran Joan Laurer dejó boquiabiertos a sus detractores demostrando que más allá de sus músculos bien formados, era toda una mujer. Las divas de la WWE iban cambiando con el paso de los años. Sin Chyna y Sable, apareció una nueva generación de chicas esculturales moldeadas por el poder de la cirugía plástica. Senos creados en base a silicona pero que no por eso eran menos deseados por los fans del wrestling, los mismos que llenaban los coliseos no sólo para ver a su luchador favorito, sino también para ver si lograban ver de cerca y fotografiar a su diva preferida. Fue en el año 2003 que Torrie Wilson, una rubia sexy proveniente de la fenecida WCW, se uniría al sitial máximo destinado a las divas convirtiéndose en la tercera luchadora de la WWE en posar como vino al mundo. Fue tal el impacto que causo esta chica que aparecería en la portada del año siguiente, pero esta ves acompañada.
Como previa a Wrestlemania XX Sable volvía a la WWE y junto con Torrie Wilson se encargarían de calentar a los fanáticos posando juntas en Playboy. A pesar de los problemas que había tenido la ex campeona con la empresa de los McMachon con su primera aparición en la revista de entretenimiento masculino, estos se resolvieron y ahora era la misma WWE la que permitía de buen gusto que sus chicas ilustren las portadas de la revista del conejito y promocionen la lucha libre. La historia fue de antología. Nada te da más ventas que recrear un intento de seducción lésbico entre estas dos divas, generado por la envidia de una por el cuerpo de la otra. Dos generaciones de divas enfrentadas fue el marco de una sesión de fotos a la altura de Playboy y de Wrestlemania XX. Wrestlemania 21 se mudaba a Hollywood y la encargada de poner las miradas en el evento fue la novel diva Christy Hemme. La ganadora del concurso ‘Diva Search’ era bella y tenía bien puestos sus atributos a pesar de su corta edad. Su cabello rojo y ojos celestes, que eran acompañados por una sonrisa luminosa, era un complemento perfecto. Posó para Playboy en el 2005 y luchó en WM 21 contra Trish Stratus (a quienes todos esperaban verle siempre demás). Perdió la pelea pero sus fanáticos aumentaron.
El 2006 fue el turno de la voluptuosa Candice Michelle. La diva que calentaba las pantallas con sus contorneadas piernas y senos agrandados con cirugía mostró todo lo que tiene en la portada de Playboy. Como agregado especial se midió en WM 22 contra Torrie Wilson en un ‘Playboy Pillow Match’ que dejo contentos a los fanáticos. Ashley Massaro era la siguiente en la lista. La chica de los piercings en los labios (y quien sabe donde mas) mostraba sus encantos en la revista de Hugh Heffner y eso le valía ir a retar a la campeona femenina en WM 23. La lucha fue mala pero sirvió para que la chica punk de la WWE promocionara su incursión en Playboy.
En la edición de abril del 2008 otra pelirroja (teñida pero pelirroja) aparecía en la portada de Playboy. Maria Kenellys mostraba su figura, delgada y no muy voluptuosa, tan deseada por lo fanáticos pues lejos de su papel de entrevistadora hueca, siempre usaba ropa sugerente y hasta cierto punto mantenía una imagen inocentona. Lo único malo fue que en esa edición la chica de la página central llamaba más la atención que Maria. La pelirroja también fue a WM por el título de las divas en una lucha donde sobro carne, pero no wrestling. Llegamos al año 2009 y Wrestlemania llega pisándonos los talones. Este año no habrá diva en la portada de Playboy, y parece que tampoco el próximo siguiente porque Vince no quiere que su producto (la lucha libre) tenga una mala imagen. Incluso las divas últimamente aparecen con más ropa de lo habitual en las fotos de la página web de la WWE. En tiempos de crisis económica sabemos que el imperio de Playboy va en caída. La aparición de las chicas de la WWE aumentaban las compras de la revista pues era la única oportunidad de ver desnuda a esa mujer con la que fantaseabas cuando aparecía en la TV o cuando la veías de cerca en algún house show. Extrañaremos a las divas en Playboy. Extrañaremos verlas como vinieron al mundo o, para los que tienen la colección completa, pensaremos cual es la diva que faltaba posar en la revista de entretenimiento masculino. Sin duda los fanáticos siempre seguirán esperando a Trish o Lita, pero no olvidarán a Torrie y Sable, y compañía. Yo por mi parte iré a buscar las revistas en el jirón Quilca. Vivan las divas. (dar clic) |